El autor de este blog agradece la reproducción total o parcial de los materiales aquí publicados siempre que se mencione la fuente.
.

miércoles, 5 de diciembre de 2007

Llegaste

Fue entonces que llegaste,

suavemente, como la luz

temprana de la mañana.

Era entonces otro tiempo,

el de antes, cuando todo

se había extraviado,

hasta lo que nunca se pierde

andaba ausente, irredimible,

gastado, como se gasta el tiempo,

como se ausenta el brillo

de las manos fatigadas

y que nada redime.

Fue entonces que llegaste

con tu propia luz

y tus manos abiertas,

generosas y apacibles.

Era entonces otro tiempo,

el de antes, que había perdido

el gusto de desgranar los días

y juntarlos como perlas

profundas, únicas y sin precio.

Era otro tiempo,

absolutamente otro tiempo,

en el que los pasos abrían

llagas a los caminos

y el rumbo, cualquier rumbo,

era penetrar la obscura sombra.

Fue entonces que llegaste.

Vos, con todas tus ganas de vivir,

con tus claros ojos negros,

con tu pelo al viento, suelto,

libre.

Me llamaste.

Oí tu voz

y sentí mío de nuevo al tiempo

y mío el camino

que me alumbran tus ojos

y me señalan tus manos.

Fue entonces que llegaste,

cuando ya no te esperaba.

0 comentarios, reacciones:

Publicar un comentario

 
Blog asistido por YoHagoWeb, el blog de las chapuzas para webmasters principiantes